LA TERRIBLE VIDA DE UNA PERSONA EN EXCLUSIÓN SOCIAL
Hace tiempo dejé d comprar ropa porque mi situación económica no me lo permítia y gracias a mi hermano y a algunos regalos ahora tengo ropa. Después tuve que alargar el tiempo entre los afeitados, las duchas, lavarme los dientes y otras facetas del aseo. Ahora he eliminado la comida del medio día y solo desayuno y ceno. Todo por alargar el momento de convertirme en una persona sin hogar y poder salir de vez en cuando a tomarme un café y alternar con otras personas por el bien de mi salud mental. Esta es la vida de una persona con más de diez años en exclusión social que el día que empezó a pedir ayuda se empezó a quedar solo y es tratado como un apestado por quienes fuero "amigos" y conocidos que sufre ataques de ansiedad por muchas cosas tan cotidianas como ir al supermercado y salir a pasear. Hoy tocaría afeitarme, ducharme y salir a tomas un café, a la cafetería de unos amigos donde me encuentro con buenas personas que saben de mi situación pero no me juzgan, pero no sé si podré porque el terror se apodera de mí cuando intento hacer alguna de esas cosas. Si consigo salir no sería la primera vez que me vuelvo sin tomar el café porque me ha dado un ataque de ansiedad.
Yo solo quiero llevar una vida digna para poder ayudar a otras personas en mi misma o peor situación porque es fácil hacerlo si se quiere ya que no es necesario ningún gran esfuerzo de ningún tipo.
No hay comentarios:
Publicar un comentario